Esta consola se presenta como una pieza de verticalidad elegante y rigor geométrico, diseñada bajo un concepto de «puente arquitectónico». Con una altura de 85 cm, se desmarca de las proporciones estándar para ofrecer una presencia más estilizada y esbelta, ideal para coronar paredes principales o servir de base para espejos y obras de arte de gran formato.
La pieza se estructura mediante la intersección de tres grandes bloques macizos. Dos potentes columnas verticales de sección rectangular actúan como pilares maestros, sosteniendo un sobre de generoso espesor que se extiende a lo largo de sus 140 cm de ancho. El diseño destaca por sus proporciones limpias y la ausencia total de herrajes, cajones o elementos de apertura, manteniendo una estética monolítica y purista.







