Esta cómoda de 160 cm de ancho es una pieza de alta gama que destaca por su simetría perfecta y un diseño inteligente que equilibra la pureza de sus líneas exteriores con un sofisticado secreto funcional. Concebida bajo un riguroso canon contemporáneo, la pieza funciona tanto de contenedor de almacenamiento como de tocador privado de uso íntimo.
La superficie superior del mueble se divide visualmente en tres secciones perfectamente equilibradas. Los dos bloques laterales corresponden a cajones con un frente limpio y libre de tiradores convencionales. El verdadero corazón de la pieza reside en su sección central abatible: al levantar la tapa, el mueble se transforma en un tocador privado que despliega un espejo integrado en el reverso y un departamento oculto organizado en compartimentos forrados en terciopelo, diseñados específicamente para proteger joyas, relojes o accesorios de forma delicada.
El volumen principal evita una presencia pesada gracias a un diseño exento que se eleva sobre unas patas rectas dispuestas en los extremos y alineadas con los costados. Como sello de identidad técnica de la colección, las bases de estas patas incorporan unas inserciones de metal integradas con precisión milimétrica. Este sutil detalle no solo enmarca el apoyo, sino que introduce un refinado punto de luz que rompe la uniformidad de la estructura.
Con sus 160 cm de longitud, la cómoda ofrece una escala idónea tanto para dormitorios principales como para zonas de vestidor independientes.










